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A veces, me ayuda contemplar a Jesús en silencio con los ojos cerrados, sonriendo por dentro al llegarle una pequeña ráfaga de viento que trae el rumor de los olivos…

“Fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración” (Mc. 1, 35). Como un leve toque del Padre que le dice que esa percepción y muchas otras como esa son adecuadas para enseñar al pueblo.

Jesús fue un caminante desde siempre. Seguramente acompañó de pequeño a su madre al mercado y escuchó a los comerciantes, visitó la casa de las vecinas que hacían el pan y compartían la palabra, jugaría con los niños del barrio a buscar algún tesoro… Para Jesús nada de lo cotidiano es despreciable, hasta tal punto que, siendo ya un joven, “bordeando el mar de Galilea” era capaz de transformar en palabras sencillas esa enseñanza que aprendió desde abajo mediante imágenes y símbolos.

Los retazos que hoy leemos en los Evangelios quizá serían pequeñas columnas o tribunas que hoy pudiéramos leer en algún periódico digital. Hay parábolas que cuentan con un número de palabras con las que podríamos considerar a Jesús un inspirador de la escritura Twitter: breve, conciso, directo, con un lenguaje coloquial y elementos visuales. Sólo le faltó los hashtags…

Fue un pionero del microrrelato

de la metáfora visual e ilustrada. Improvisaba los escenarios para hablar, unas veces en la sinagoga y otras sentado en una barca o en pie, sin anunciarse o sin hacerse notar.

No necesitó diseñar una plantilla de canva, ni un código qr o crear un enlace de meet.

“Los judíos, asombrados, decían: ¿cómo entiende de letras sin haber estudiado?

Jesús respondió:

Mi doctrina no es mía, sino del que me ha enviado” (Jn. 7, 15-16).
“¿Por qué no reconocéis mi lenguaje?” (Jn. 8, 43).

Porque Jesús no buscaba ofrecer una opinión, que es el grado ínfimo de conocimiento (la “dóxa” para Platón). Él tenía un único objetivo en su vida y es el legado más importante que nos dejó:

«Os he dicho la verdad que oí de Dios” (Jn. 8, 40).

El Padre es el agua viva del que brota su enseñanza, su inspiración y su energía.

birds flying near body of water

Entre la gente había muchos comentarios acerca de él. Unos decían: “Es bueno” (Jn. 7, 12). Lo que seguimos sintiendo a través de los siglos al igual que el pueblo hebreo y gentil que vivió su Presencia, es la veracidad y la libertad que desprendía. La parábola es “lo que se arroja a través” de la Palabra (para/bolé en griego); la enseñanza escondida que entraña el Espíritu que le habitaba. “¿Dónde vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn. 6, 68).

Fiel reflejo del Padre

Puede que una de las mayores enseñanzas que nos dejó Jesús para nuestro presente sea ser fiel reflejo de un Padre que en Él se hizo entendible, asequible, vecino y veraz…  Jesús nos pide ensanchar nuestra mirada para seguir viendo los brotes del Reino, nos pide desplegar la posibilidad que somos cada uno para seguir anunciando el Evangelio.

por Ana Rosa Delgado, rmi.

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